Salud

Volver a sonreír

Creada en 2008 por Aldana Di Costanzo, la Fundación Aiken acompaña psicológicamente a niños y adolescentes en duelo por la muerte de sus padres o hermanos. Trabajo grupal, orientación telefónica y capacitaciones a la comunidad.

Acompañar a los más chicos tras la pérdida de un familiar, ayudarlos a transitar el dolor. Tal es la misión de la Fundación Aiken, la primera ONG del país que asiste psicológicamente a niños y adolescentes en duelo. Nació en 2008 inspirada en la experiencia de su propia fundadora, Aldana Di Costanzo, quien a los 6 años enfrentó la muerte de su padre y luego, en su adolescencia, la de su padrastro. Ese dolor temprano, cuenta hoy, fue el motor que la movió a la acción.

“Fundé Aiken porque yo fui una niña en duelo y sé de qué se trata ese dolor”, explica Aldana. Y recuerda: “Estudiando psicología, sentí la necesidad de hacer algo con mi dolor, de generar algo para otros con mi propia historia. Ahí comenzó esta gran aventura”. Hoy, la ONG lleva atendidos desde sus inicios a más de 500 pacientes, gestiona 14 grupos terapéuticos y ha capacitado a unas 1.300 personas en temas relacionados con duelo y muerte. En total, son cerca de 9.200 los niños y adolescentes beneficiados por su trabajo de forma directa.

Con un equipo de 40 voluntarios profesionales, Aiken impulsa dos grandes líneas de trabajo: la atención psicológica de los chicos y sus familias, que incluye acompañamiento grupal, sesiones individuales o familiares, y orientación telefónica en casos de crisis; y capacitaciones, talleres y asesoramiento sobre duelo a diversos grupos e instituciones, como profesionales de la salud, docentes, organizaciones sociales, empresas –cuando fallece un empelado–, universidades, organismos del Estado y hospitales, entre otros.

Si bien los niños y adolescentes son los principales destinatarios de sus programas, Aiken tiene un objetivo más amplio que abarca a toda la comunidad. “Trabajamos también para generar un cambio de conciencia en nuestra sociedad en relación a la muerte”, remarca Aldana. Porque, asegura, “sólo entendiendo que la muerte es parte de la vida, se puede vivir cada día con más conciencia, con más presencia y con más gratitud”.

Directorio

Aiken en crifras

  • 500 pacientes acompañados desde sus inicios.
  • 120 pacientes en la actualidad.
  • 14 grupos terapéuticos de duelo en funcionamiento.
  • 300 personas capacitadas sobre duelo y muerte.
  • 200 niños y adolescentes beneficiados.

¿Cómo colaborar?

Con un pequeño aporte económico podés contribuir a que más chicos y adolescentes en duelo reciban acompañamiento. Los interesados, pueden escribir a [email protected]

Trabajo en red

Aiken atiende en consultorios de 6 barrios de la Ciudad de Buenos Aires y en 4 localidades del Gran Buenos Aires. Un equipo de 40 voluntarios realiza sesiones individuales, grupos terapéuticos y orientación telefónica para casos de urgencia.